domingo, 27 de febrero de 2011

A mi puerquito.

Lo siento Lo siento Lo siento Lo siento!! u.u
Jose, puerquito, trucha, por favor perdonaaaaame! T^T
Sé que te he hecho daño, pero no lo hice con esa intención u_____u
Espero que me perdones... No sé que haría sin mi puerquito, el que taanto me ha ayudado D:
Te quiero muchísimo y lo sabes. Lo último que quiero es perderte por una gilip*yez de las mías..
No olvides que te adoro cacho de puerco )'':

sábado, 26 de febrero de 2011

Very Happy.

Hoy, casi cometo una est*pidez muy grande.
Por suerte me he dado cuenta de que no estoy sola y que no merece la pena sacrificarse por una persona que no vale nada :)
No hay que vivir en el pasado, hay que mirar hacia delante.
Me podría haber perdido tantas cosas... :/
Gracias a una buena amiga me dí cuenta del error que podría haber cometido.
Así que a partir de ahora pasaré de esa mierda con patas y que se vaya a la c*ca!




Everytime we touch.

Amigos.

Dicen que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano.
A mi incluso me sobra un dedo. .l. xD
No, enserio.
Los amigos no son muñecos de usar y tirar. No, no somos objetos de los que sólo os aprovecháis.
Es lo típico, tenemos muchos amigos en el instituto, tuenti, feizbú, etc. Pero cuando necesitas apoyo de verdad ¿quién te anima?
¿Quién jamás te ha traicionado? Esos son los amigos de verdad.
Los amigos que pasen lo que pasen están ahí, apoyándote. Amigos por lo que merece la pena dejar la dignidad de lado en alguna est*pida pelea.
Con el paso del tiempo nos vamos dando cuenta de quienes son verdaderos amigos.


El olvido.

No entiendo, no consigo entender como para algunas personas es tan sencillo olvidar, ¿cómo lo hacen?
Sin embargo yo no puedo, y lo intento...
Es como si en su cabeza tuvieran un botón de ''borrar archivos''
Para mí no es fácil olvidarme de la gente. De las personas que hacen daño, y esas cosas.
Espero que con el paso del tiempo encuentre el botón y que se vaya todo a la mi*rda. (:

Narciso y Eco.

-¿Está alguien por aquí?
-¡Aquí!- Repitió Eco.
-¡Ven!
-¡Ven!
-¿Por qué me eludes?
-¿Por qué me eludes?
-¡Unámonos aquí!
-¡Unámonos aquí!- repitió Eco, y corrió alegremente del lugar donde estaba oculta para abrazar a Narciso. Pero él sacudió la cabeza rudamente y se apartó:
-¡Moriré antes de que puedas yacer conmigo! —gritó.
-Yace conmigo..- suplicó Eco. Pero Narciso se había ido, y ella pasó el resto de su vida en cañadas solitarias, consumiéndose de amor y mortificación, hasta que sólo quedó su voz.